En el tranquilo entorno rural de Montuïri, la histórica finca Son Costa ofrece una estancia rodeada de naturaleza, privacidad y auténtico carácter mallorquín. Esta tradicional casa de piedra se integra en una amplia propiedad ajardinada con piscina privada, zonas de césped, patio, terraza cubierta y una soleada azotea desde la que disfrutar del paisaje del interior de Mallorca.
Con capacidad para hasta ocho personas, la vivienda conserva elementos originales como los muros de piedra, la madera oscura, los azulejos decorativos y el mobiliario de estilo rústico, combinándolos con espacios amplios y cómodos para disfrutar de una estancia relajada. Dispone de varias salas de estar, dormitorios decorados de forma individual, amplios baños y una cocina totalmente equipada con comedor. Una finca con historia, personalidad y mucha tranquilidad, ideal para quienes buscan descubrir la Mallorca más auténtica.





