En plena Serra de Tramuntana, entre Esporles y Valldemossa, esta finca ofrece un entorno privilegiado donde naturaleza, privacidad y arquitectura mediterránea se combinan con gran armonía. Rodeada de jardines y vegetación, la propiedad cuenta con piscina privada y agradables espacios exteriores que invitan a disfrutar del paisaje y de la tranquilidad característica del interior de Mallorca.
La vivienda dispone de dos dormitorios con baño privado y terraza, además de un pabellón independiente que alberga la cocina, el comedor y una acogedora zona de estar. Una propiedad con personalidad, encanto y una ubicación excepcional, que refleja a la perfección el carácter más sereno y auténtico de la isla.





